Aportaciones de la Antropología a la Salud Comunitaria


A través de este artículo se pretende realizar una aproximación a la identificación de elementos de la Antropología que pueden resultar de interés para el desarrollo de la Salud Comunitaria y para ello se comienza con un marco introductorio de la disciplina, presentando la Antropología de la Salud y la Enfermedad, o Antropología Médica, como la especialidad que en nuestra opinión está más relacionada con este campo, pasando a continuación a describir los contenidos de las aportaciones.
La antropología se puede definir como la ciencia que estudia al ser humano de una manera holística, tanto en lo relativo a sus aspectos físicos o biológicos como en los sociales y culturales. Dentro de la antropología se diferencian varias ramas, tales como la antropología física, antropología lingüística, y antropología social y cultural, siendo esta última la que habitualmente se asocia con el término genérico de antropología. A su vez cada rama se divide en diversas especialidades. La antropología social y cultural se constituyó en el siglo XIX, como disciplina especialista de aquellas formas de vida extrañas, inciertas, alejadas de las occidentales, tratando de transformar lo exótico y desconcertante en conocido y comprendido (Boivin y Arribas, 1999: 17). En la actualidad, la antropología sigue apostando por entender y atender la diversidad humana, a la par que tratando de evitar que estas diferentes formas de vida, que hoy conviven en nuestra sociedad, sean objeto de desigualdades y discriminaciones. 


La antropóloga Margaret Mead en una de sus investigaciones
La Antropología de la Salud y la Enfermedad o Antropología Médica (siguiendo la denominación anglosajona) es una especialidad de la antropología social y cultural que se constituye en los años 60-70 del s. XX.  Ya en los años 50, tal y como plantea Ángel Martínez (2008:30-32), se daba la participación de la antropología en comités internacionales de nutrición y salud, en agencias internacionales, en los programas de salud en los países en desarrollo, actuando como mediadora entre las concepciones y prácticas locales de la salud y la enfermedad y el conocimiento científico de la medicina, tanto para la promoción de la salud como para la prevención de ciertas enfermedades. Desde entonces, la presencia y aportaciones de la antropología a la salud y los padecimientos han ido en aumento, con variaciones entre contextos, destacando, por ejemplo, los estudios sobre salud mental (Martínez, 1998) y enfermedades infecciosas. En el año 2000 se inventariaron unas 1.600 referencias bibliográficas en este campo en el Estado español y probablemente esta cifra se haya triplicado (Martínez, Perdiguero y Comelles, 2015:210). Así mismo, Mari Luz Esteban, realiza una compilación con más de 40 tesis doctorales, junto a trabajos de diferentes temáticas centrados en salud y género (Esteban, 2010); por lo que se puede constatar que nos encontramos con una especialidad consolidada.
Cartel de las I Jornadas Internacionales de Antropología Médica y Feminismos. 
La salud comunitaria, conforme se indica en el Glosario de la Alianza de Salud Comunitariahace referencia a la expresión colectiva de la salud individual y grupal en una comunidad definida, determinada por la interacción entre las características individuales y familiares, el medio social, cultural y ambiental, así como los servicios de salud y la influencia de factores sociales, políticos y globales.
Aspectos clave de la salud comunitaria son la participación de la comunidad en los diferentes niveles de planificación, gestión y control de su salud y la importancia de considerar los determinantes y desigualdades sociales en salud. Así mismo la salud comunitaria es una parte esencial de la Atención Primaria en Salud, que como señala Hervás (2011:151,152), fue una propuesta totalmente innovadora al considerar "que las prácticas sanitarias tenían que ser aceptadas por la comunidad en que se aplicaban, por tanto debían hacerse con la participación de la comunidad y lograr la autogestión de la misma en materia de salud".
Las aportaciones de la antropología a la salud comunitaria proceden tanto de lo que podríamos definir como una mirada antropológica de los procesos de salud, enfermedad y atención, como de los propios métodos de la antropología -la etnografía basada en un trabajo de campo mediante observación participante y entrevistas-.
Esta mirada antropológica se basa en, al menos, las siguientes premisas:
*La categorización de los procesos de salud y enfermedad desde una triple dimensión en interacción: biología, cultura y sociedad. De las versiones clásicas de Horacio Fábrega y Allan Young sobre esta perspectiva, nos encontramos a Robert A. Hahn y Marcia C. Inhorn, quienes plantean en Antropology and Public Health (2009:13) que sería una aproximación biocultural (interacción entre la biología, ecología y cultura), una aproximación cultural que enfatiza las narrativas del padecimiento (Good, 2003; Martínez, 2013) y una aproximación desde la economía política que sitúa las relaciones de poder, económicas y políticas en los procesos de salud, enfermedad y atención (Baer, Singer y Susser, 1997; Farmer, 2001).
*La existencia en todas las sociedades de conocimientos sobre los padecimientos que incluyen criterios diagnósticos y terapéuticos, que es lo que Eduardo Menéndez ha denominado como procesos de salud, enfermedad y atención: “un conjunto de representaciones y prácticas culturalmente estructuradas de las que cualquier sociedad se dota para responder a las crisis derivadas de la enfermedad y la muerte, dónde también se incorporan los procesos de atención” (Menéndez, 1978:12). De esta segunda premisa se derivan dos hechos:
a) La asunción de que todos los grupos humanos disponen de sistemas para atender y entender la salud y la enfermedad, que podemos definir como sistemas médicos, etnomedicinas o formas de autoatención. En consecuencia, junto a la biomedicina o  medicina hegemónica occidental habría otros sistemas que se han denominado saberes tradicionales, legos o profanos (Haro, 2000) y que conformarían la realidad del pluralismo médico o asistencial (Perdiguero, 2004) que existe hoy en nuestra sociedad: la convivencia de modos diversos de entender la salud y la enfermedad, así como de diagnosticar y tratar los padecimientos.
b) La consideración de que estos saberes o sistemas están integrados no sólo por creencias (como a menudo se identifica) sino por representaciones, conocimientos, valores y prácticas, que explican las formas de entender, vivir y gestionar los padecimientos o aflicciones. De modo que por ejemplo el hecho de llevar a cabo una determinada alimentación, demandar unos cuidados o una atención, acudir a los servicios sanitarios, utilizar unos profesionales sanitarios o no, está determinado por estos saberes que disponen los grupos sociales. Al respecto, Cristina Larrea Killinger indica que el propósito de la etnoepidemiología sería abordar los problemas de salud de una manera integrada, buscando alternativas más culturalmente sostenibles (Almeida-Filho, Fernandes, Larrea y Silva, 2012). Para ello, no sólo hay que promover la participación de la ciudadanía en la salud sino también asegurar las condiciones (materiales e ideológicas) que permitan a las personas poder gestionar sus propias vidas desde sus propias concepciones.
Como conclusión sobre aportaciones a la salud comunitaria, la antropología, a través de su mirada tridimensional en los procesos de salud, enfermedad y atención, así como su método, puede contribuir en muchos aspectos, como a entender la importancia de considerar y respetar las etnomedicinas, como las diferentes formas de atender y entender la salud y la enfermedad de los distintos grupos sociales, con el objeto de facilitar la prevención, promoción y autogestión de su salud. Así mismo también puede contribuir a profundizar sobre la manera en que actúan los determinantes sociales de la salud en los distintos grupos humanos con una orientación práctica hacia la equidad en salud.
El grupo de investigación Antropología, Diversidad y Convivencia, de la UCM, desarrolla su quehacer mediante trabajos sobre sexualidades, diversidad sexual en centros educativos (homofobia y transfobia), género y salud, espiritualidad y terapias alternativas, religión y género o nuevas formas de familia. En relación con la salud comunitaria se destaca la participación en la formación de Agentes de Salud Comunitaria TLGBQI, desarrollada por Madrid Salud. Desde el grupo se trata de fomentar el estudio de la diversidad no sólo de formas expresar, entender y experimentar los procesos de salud, enfermedad y atención, sino también de contribuir a la formulación de acciones que atiendan esta diversidad cultural sanitaria, presente tanto en las personas que proceden de otros contextos como en toda la ciudadanía, y que a menudo no son tomadas en cuenta, con consecuencias que van desde los procesos de exclusión hasta los de estigmatización y vulnerabilidad, que nos alejan de una salud para todas las personas.

Bibliografía:
Baer, Hans. Singer, Merrill & Susser, Ida. 1997, Medical Antrhopology and the World System. Greenwood Publishing Group.
Boivin, Mauricio F., Rosato, Ana y Arribas, Victoria. 1999, Constructores de otredad. Una introducción a la antropología social. Buenos Aires: Eudeba.
Esteban, Mari Luz. 2010, “La investigación antropológica en Salud, Género y atención en el Estado Español: tesis doctorales y grupos de investigación”, en: Esteban, Mari Luz; Comelles, Josep M. y Díez Mintegui, Carmen, Antropología, Género, Salud y Atención. Barcelona: Bellatera, 329-345.
Farmer, Paul. 2001. Infections and Inequalities: The Modern Plagues. Berkeley, Los Angeles, London: University of California Press.
Good, Byron J. 2003, Medicina, racionalidad y experiencia. Una perspectiva antropológica. Barcelona: Bellaterra.
Hahn, Robert A. Marcia C. Inhorn. 2009, Anthropology and Public Health. Bridging Differences in Culture and Society. New York: Oxford University Press.
Haro, Jesús Armando. 2000, “Cuidados profanos: una dimensión ambigua en la atención de la salud”, en: Comelles, Josep M. y Perdiguero, Enrique. Medicina y cultura. Barcelona: Bellaterra, 100–161.
Hervás, Agustina. 2011. La participación comunitaria en Salud y el Trabajo Social Sanitario. Documentos de Trabajo Social: Revista de trabajo y acción social, nº50, pp. 146-186.
Menéndez, Eduardo. 1978. “El modelo médico y la salud de los trabajadores” en Basaglia, Franco et al. La salud de los trabajadores. Aportes para una política de la salud. Mexico: Editorial Nueva Imagen, 11-53.
Almeida-Filho, Naomar, Fernandes, Rita, Larrea Killinger, Cristina y Silva, Luis. 2012, “Construindo a Etnoepidemiologia” en: Almeida-Filho, Naomar y Barreto, Mauricio (eds.). Epidemiologia & Saúde: Fundamentos, Métodos, Aplicações. Rio de Janeiro, Guanabara-Koogan Editors, 386-394.
Martínez, Ángel. 1998, ¿Has visto cómo llora un cerezo? Pasos hacia una antropología de la esquizofrenia. Barcelona: Universitat de Barcelona.
Martínez, Ángel. 2008, Antropología Médica. Teorías sobre la cultura, el poder y la enfermedad. Barcelona: Anthropos.
Martínez, Ángel, Perdiguero, Enrique y Comelles, Josep Maria. 2015, “Genealogía de la Antropología Médica en España”. Revista Dialectología y Tradiciones Populares, vol. LXX, nº 1, pp. 205-233.
Martínez-Hernáez, Angel, Masana, Lina y DiGiacomo, Susan M. (coords.). 2013, Evidencias y narrativas en la atención sanitaria. Una perspectiva antropológica. Tarragona/Porto Alegre: Publications URV, Associação Brasileira da Rede Unida.
Pazos, Álvaro. 2015, Conceptos claves de antropología médica en Terapia Ocupacional. Madrid: Síntesis.
Perdiguero, Enrique. 2004. “El fenómeno del pluralismo asistencial: una realidad por investigar”. Gaceta Sanitaria 18(Supl 1):140-5.
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Maribel Blázquez Rodríguez, Juana Ramos Cantó
Grupo de investigación Antropología, Diversidad y Convivencia.
Universidad Complutense de Madrid.




RESUMEN XIII CONGRESO Asociación Española de Trabajo Social y Salud (AETSyS)



Del 10 al 12 de mayo de 2018, se celebró en Pamplona el XIII Congreso Estatal de la Asociación Española de Trabajo Social y Salud  bajo el lema: “Mapas, rutas y destinos del Trabajo Social Sanitario”
La Asociación Española de Trabajo Social y Salud (AETSyS) es una sociedad científica creada en 1986 como fruto de la Ley General de Sanidad, 14/1986, de 25 de abril;  y está formada por trabajadoras y trabajadores sociales del campo de la salud.


El Congreso estuvo definido en 4 ejes.
Eje1: Trabajando con las fortalezas en el Trabajo Social Sanitario, nuestra compañera y maestra
Eje 2: Bioética y Trabajo Social Sanitario.
Eje 3. Intervención y participación comunitaria desde el Trabajo Social Sanitario.
Eje 4. Mapas de Trabajo Social Sanitario.

Contamos con la presencia de grandes profesionales como Amaya Ituarte Tellaeche, profesional referente en Trabajo Social Sanitario; Lydia Feito, bioeticista y profesora de la Universidad Complutense de Madrid; Conchita Peña Gallardo, Coordinadora de Atención a la Ciudadanía y Trabajo Social del Hospital Vall d’Hebrón; Javier Segura del Pozo, Médico salubrista (miembro del Foro de Salud Comunitaria) Subdirector General de Prevención y Promoción de la Salud de la ciudad de Madrid; Concha Vicente, Trabajadora Social Sanitaria experta en intervención sistémica y salud mental; Victoria Mir Labalsa, Coordinadora de Trabajo Social del Instituto Catalán de Salud (ICS); Pilar Botija Yagüe, Médica de familia y Comunitaria, Subdirectora del Departamento de Salud Clínico- Malvarrosa, Valencia y Luz Campello Gª, Jefa de Servicio de Trabajo Social, Gerencia de Gestión Integrada de A Coruña en Servizo Galego de Saúd.




La OMS, partiendo de que la salud es un derecho fundamental de los seres humanos, declara que el mejoramiento de la salud y el bienestar de las personas debe ser el objetivo fundamental del desarrollo social y económico de todos los países, en un marco de equidad, solidaridad y justicia social para todos, sin distinción alguna, y teniendo como finalidad la reducción de las desigualdades sociales y económicas con el fin de mejorar la salud de toda la población; y para lograr este fin, indica que es necesaria la “participación y la responsabilidad de las personas, los grupos, las instituciones y las comunidades en el desarrollo continuo de la salud”.



En Trabajo Social Sanitario, la participación comunitaria en el ámbito de la salud es quizá uno de los elementos más definitorios de intervención en atención primaria de salud, de ahí que el Comité científico considerara importante que fueran abordados en el tercer eje temas tan  relevantes y de actualidad como la prescripción social, los activos en salud, los mapas de activos comunitarios,…; y fue en este marco donde se presentó la comunicación La participación de los/as Trabajadores/as Sociales en los foros de Salud Comunitaria. Creando redes colaborativas”.


La comunicación tuvo como finalidad el dar a conocer el Foro de Salud Comunitaria de la Comunidad de Madrid (FSCM), “plataforma de personas y profesionales del ámbito sociosanitario, representadas por algunas de sus organizaciones y sociedades científicas del ámbito de la salud, interesadas en la mejora de la promoción de la salud, la calidad de vida, la equidad y los factores determinantes de la salud de las personas en el ámbito de la Comunidad de Madrid” (Declaración de Principios del FSCM), así como sus objetivos; y exponer la participación de la AETSYS en el mismo, al contemplar en sus Estatutos  fines en el ámbito comunitario que  coinciden plenamente con lo fines manifestados por la FSCM en su Declaración de principios.



ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE TRABAJO SOCIAL Y SALUD



Enlace a las  Conclusiones del congreso


 La Salud Comunitaria, la Promoción de la Salud y la Prevención en la consulta de Pediatría de Atención Primaria.




La Asociación Madrileña de Pediatría de Atención Primaria (AMPap) es una entidad profesional de carácter científico, sin ánimo de lucro y federada en la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Nuestra asociación está formada por pediatras que ejercen total o parcialmente su actividad en el ámbito de la Atención Primaria
Entre nuestros objetivos destaca mejorar la atención médica y la promoción de la salud de los niños y adolescentes de nuestra comunidad, así como incrementar la dignidad profesional y excelencia de los pediatras de atención primaria de la Comunidad de Madrid.

Asimismo, nuestra asociación recoge los problemas e inquietudes relacionados con el ejercicio de nuestra especialidad y representa los intereses profesionales ante la Administración Pública, con el fin último de atender con calidad, responsabilidad y calidez a nuestra población. Nuestra prioridad es crear las condiciones adecuadas para ofrecer una asistencia de calidad, tratando de dar una atención integral al niño y su familia, además de promover la formación continuada, la investigación, y la docencia.
La población infantil continúa siendo el grupo poblacional más vulnerable, especialmente aquéllos con menos recursos económicos y sociales. Investigaciones científicas sostienen que  una deficiente educación, la escasez de recursos económicos y un menor apoyo en los cuidados condicionan una salud más precaria. Las intervenciones preventivas en el niño, mediante estrategias de captación de población de riesgo, persiguen solventar dichas desigualdades, que repercuten en la salud individual y comunitaria.

Desde la consulta de Pediatría de Atención Primaria, el pediatra se encuentra en una situación privilegiada para detectar problemas no solo de salud física y psicológica, sino también este tipo de situaciones de mayor riesgo y fragilidad. Gracias a los programas de salud infantil, con revisiones protocolizadas y sistemáticas en función de la edad y nivel de riesgo del menor, se pueden detectar problemas de salud precozmente e intervenir en ellos lo antes posible, con el objetivo de conseguir el mejor desarrollo del niño, fomentando hábitos saludables en el núcleo familiar y realizando empoderamiento de los padres y cuidadores. Además, el programa de salud infantil es fundamental para mejorar la cobertura vacunal de la población como estrategia fundamental de prevención de la enfermedad.


El Pediatra de Atención Primaria acompaña al niño y su familia en todas las etapas de su desarrollo, lo que le permite tener una visión a lo largo del tiempo de dicha estructura familiar y detectar precozmente situaciones de riesgo potencial que puedan afectar a la salud del niño. Es por tanto fundamental su labor para la detección precoz del maltrato, del abuso intantil, de situaciones de bulling, acoso escolar, ciberacoso, etc. También es importante su labor en el cribado de enfermedades, actividades de promoción de la salud, educación a los padres sobre temas de vital importancia como prevención de accidentes, hábitos saludables, lactancia materna, etc. A lo largo del crecimiento y desarrollo del niño, el pediatra de atención primaria, tratando de forma holística al paciente y su familia, fomenta progresivamente los cuidados, la autonomía y la corresponsabilidad en los procesos de salud-enfermedad.

A nivel comunitario, el Pediatra de Atención Primaria realiza actividades de promoción de la salud y de salud comunitaria, tanto dentro como fuera del centro de salud colaborando con médicos de familia, enfermeras, matronas, trabajadores sociales, profesores y centros educativos, centros de atención temprana, asociaciones de pacientes, etc., con el objetivo siempre de mejorar la atención infanto-juvenil y promover los autocuidados y buenos hábitos en la infancia y adolescencia.