BIENVENIDO SEA ESTE FORO DE SALUD COMUNITARIA DE MADRID PARA PENSAR ALGUNOS ENCUENTROS NECESARIOS


Los médicos y médicas de familia atendemos en nuestras consultas diarias en los Centros de Salud lo que las personas que nos visitan nos llevan allí. Muchos de sus malestares tienen relación con enfermedades, crónicas o agudas. Pero no sólo nos llega eso. También muchas de las demandas que recibimos y el sufrimiento humano al que asistimos, tiene que ver con otro tipo de malestar, que hunde sus raíces en el modo de vida, en las condiciones sociales. Y éstas,  afectan a su salud. Además, es importante no olvidar el contexto en que se producen las enfermedades: en qué situación laboral, familiar, de vivienda, de red de apoyo, de precariedad económica… pues todo ello va a influir en el modo de atención que necesitan.Los Centros de Salud están insertos en el medio social, y sin embargo es frecuente que estemos aislados o de espaldas a su realidad. Los profesionales de salud, particularmente los médicos, no hemos aprendido a leer esa realidad social y sus efectos en las personas concretas… con la misma soltura que lo hacemos con el diagnostico de las enfermedades o con la elección de un tratamiento farmacológico.

Recibimos en nuestra consulta muchas situaciones y demandas que están determinadas por las condiciones de vida de la gente. Y son expresadas conforme la gente las piensa y las siente.
Desde la llamada “crisis económica” la sociedad ha sido “disciplinada” (usando un término proveniente de la sociología, de fácil e intuitiva comprensión) a aceptar como hechos inmutables la destrucción de empleo y derechos laborales y el recorte de los sistemas públicos de bienestar. Eso se acepta comúnmente como inevitable, al mismo tiempo que la sociedad es diana de múltiples mensajes (interesados, y nada inocentes, tomemos como ejemplos los de la industria de la alimentación…) que ponen en valor la salud y las acciones individuales para poder alcanzarla. Y así, por una parte, se recortan las condiciones materiales en las que se desarrolla la vida, y se recortan los sistemas de protección social (paro, pensiones, dependencia), educación pública y también la sanidad pública. Y por otra se le pide a la población que se ocupe individualmente de mejorar su salud.
La atención primaria resulta ser una encrucijada de todo esto. Y se está “resolviendo” en una creciente e insostenible medicalización de problemática social. Medicalización que no resuelve sino empeora en un círculo de desatención, los verdaderos problemas comunitarios:  condiciones de desempleo, de precariedad, de inseguridad, de vivienda, alimentación deficiente, exclusión sanitaria… que siguen invisibilizados y no se cambian, y ni siquiera, a veces, se cuestionan las políticas dañinas, generando aún más sobrecarga asistencial. Sobrecarga que desgasta a los profesionales, produce esperas y daños a la necesidad de atención de las personas en la enfermedad y agrava la insatisfacción de la población.
Vamos a seguir como profesionales recibiendo malestares que tiene una causa social y no debemos ni queremos seguir tan de espaldas a lo que sucede fuera de las paredes de nuestros centros de Atención Primaria. El inicio de un Foro de Salud Comunitaria promovido desde múltiples actores, desea ser un ámbito de encuentro para trabajar en el sentido de revertir algo de todo esto.
Trabajar con otros actores, otros recursos comunitarios fuera de las consultas, juntos y juntas (http://www.madrid.procc.org/ http://www.pacap.net/pacap/ entre otros), facilita buscar modos y estrategias que nos permita preservar el valor de lo logrado por la AP en la mejora de la salud. Pero para ello es importante que nos demos de verdad cuenta de que los médicos y médicas, solos en nuestras consultas, por mucho que nos esforcemos no vamos a poder mejorar la salud comunitaria. Bienvenido este foro de Salud Comunitaria de Madrid para pensar algunos encuentros necesarios.


Elena Aguiló Pastrana. Medica de familia y comunidad SERMAS. Miembro del grupo PACAP. Integrante del Centro de desarrollo en Salud Comunitaria Marie Langer.









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